

MUJER CON SU BURRICO

JOVEN EN LA PLAYA

NORIA DE LAS CABEZAS

YO SOY, TU ERES, ÉL ES...

SHABAT SHALOM

DAME TU MANO

LOS SANDWICHES

MODELO Y TERCER MUNDO

TUS CABELLOS ERAN NEGROS, MIS CABELLOS SON ROJOS

SONRISA DERRUMBADA

CONTEXTO HISTÓRICO
En el momento que Jardiel toma participación social descubre la
España de 1940 que se le presenta con toda la crudeza de la realidad
político-social del momento.
En aquellos años el mundo universitario es creador de protestas
y propulsor de los movimientos antifascistas que luego cuajarán
en los nuevos partidos políticos de la democracia, esto influye
en el joven Jardiel pero no lo suficiente como para abandonar sus planes
de estudiar arte. Toma la rebeldía de las protestas universitarias
como la manifestación atrevida contra lo oscuro de la dictadura
y extrae el sentimiento de intranquilidad y duda que plasma continuamente
en su arte.
En aquel contexto las desigualdades y mentiras que Jardiel descubre
en lo cotidiano le llevan a buscar una forma de expresarlas en sus pinturas,
y poco a poco llegará a utilizar las deformaciones físicas
de los cuerpos que pinta como alegorías a las deformaciones sociales
y las formas retorcidas y desgarradas de sus personajes en alusión
a las falsedades que solo vemos si escarbamos debajo de la piel con que
se viste el hombre.
CONTEXTO PERSONAL
José Paredes Jardiel nació en Madrid en 1928. Más
conocido como José Jardiel su obra marcó una impronta especial
dentro del arte contemporáneo español. Su apellido, Jardiel,
está emparentado con otro gran artista, su tío, el escritor,
Enrique Jardiel Poncela.
En la década de los 40 (s. XX) y al contacto con las universidades
donde cursa varias carreras a la vez, José Paredes toma conciencia
de una España partida y de un régimen político decadente.
Para este joven artista que su padre intenta encauzar por la carrera de
derecho, el mundo conocido se transforma en muchos mundos por descubrir
y sus inquietudes están más cerca del arte que de los planes
familiares.
España se desenvuelve con un código de falsedades y sobornos
que la mayoría no quiere ver, pero él es demasiado joven
como artista para enfrentarse directamente a esa sociedad y a su política,
por ello lo transmuta en odio interno, en un rencor y desasosiego continuo
que ya no le abandonará durante el resto de su vida.
Este reconocimiento del mal que se esconde en la belleza aparente,
Jardiel lo
manifestará en su estética particular y sus obras se verán
impregnadas de desgarros, músculos desproporcionados y deformaciones físicas
en contraste con cuerpos de elegancia atlética.
Por una parte su procedencia familiar le incomoda ante las inquietudes que afloran
desde el sector universitario, pero por otra parte el régimen empieza
a reconocerlo como artista con futuro y le ofrece una beca en París con
fines de estudio que acepta, luego irá a Italia.
Este será el principio de una serie de reconocimientos y galardones que
irá dejando en el camino hasta que se apartará de la vida social
madrileña para aislarse en l’Alfás del Pi (Marina Baixa)
con su compañera Lucre hasta el final de su vida. En esta zona del Mediterráneo
realizará la mayor parte de su obra con salida directa a clientes europeos
y compradores particulares que atendía en su estudio. Exponía sus
cuadros en los espacios disponibles de la zona, básicamente salas de exposiciones
en casas de cultura o en el Casino, con mayor o menor resonancia mediática
. hay que reseñar que Jardiel a su regreso de París emprendió una
batalla crítica contra las galerías convencionales a través
de unas declaraciones que hizo a la prensa.
ESTUDIOS QUE REALIZÓ:
Derecho (se matriculó por complacer a su padre, luego lo dejó).
Análisis matemático, geometría analítica.
Arquitectura (escuela superior) 1945-46.
Medicina (se matriculó para aprender anatomía) 1947-48.
Ciencias exactas (dos años) 1947-48.
Bellas Artes (en la escuela central de San Fernando en Madrid) 1949- 53.
Escuela cinematográfica. 1959-63.
GRUPO HONDO
Fue formado en Madrid en 1960 en el piso que compartía con Lucre y su
objetivo era la renovación de la pintura moderna española. Estaba
formado por Juan Genovés, José Paredes Jardiel, Fernando Mignoni
y Gastón Orellana. Reaccionaron contra la abstracción total del
arte. Ellos intentaron aplicar la libre, automática, rápida y desinhibida
técnica de la abstracción a un nuevo estilo expresionista neo-figurado.
Realmente el Grupo Hondo sólo duró 18 meses, con 7 cuadros de cada
uno y dos exposiciones realizadas.
El manifiesto aún se conserva entre las pertenencias personales de Lucre,
escrito de su puño y letra.
RELACIÓN AUTOR OBRA
Su estilo es inconfundible y constantemente encuentra su inspiración en
la vida real interpretándola de manera alegórica y directa.
No obstante, Jardiel intervino en muchos otros aspectos del arte del siglo XX,
creó decorados y trajes para obras de teatro y también realizó carteles
y anuncios publicitarios.
En la mayoría de sus obras de la época de los 70, la musa inspiradora
era su propia compañera Lucre, que a la vez, le servía de modelo.
Al final de su vida volvió a trabajar con ella como modelo tanto físico
como emocional.
Su depurada técnica figurativa deriva de la propia formación academicista
que desarrolló en sus primeros años de trabajo en su estudio y
visitas a museos donde decía que se encontraban los verdaderos maestros.
Podemos decir que su punto de partida, quien le influyó en el estilo depurado,
fue el pintor sevillano Valdés Leal.
Jardiel vio en este artista barroco un ideal de la perfección al que ya
desde niño aspiraba.
Otras comparaciones han sido hechas por críticos emparentando su técnica
con Leonardo da Vinci. Según la crítica de prensa en 1965, se publicaron
frases como esta: “A Leonardo le hubiera gustado conversar con el joven
Jardiel”
Al margen de esto no hay relaciones ni influencias con otros artistas, Jardiel
siempre quiso ser “el primero entre sus iguales”.
Su evolución pictórica culmina en lo que se denominó “Realismo
Trágico” o “Realismo Fantástico” como el mismo
prefería definir, con obras de fuerte impacto social donde destacan los
rostros de mujeres retorcidas de dolor o placer. Decía: “la mujer
está hecha de sangre y fuego” .
RELACIÓN OBRA-ESPECTADOR
Su obra recrea el cuerpo humano, pero considerándolo de una forma
extraña, exteriorizando aspectos propios de la musculatura interna,
bajo-piel, deformando la belleza exterior y mostrando otra muy diferente,
lo que crea cierta aprensión entre el espectador, es necesario
entender su forma de ver como crítico para aceptar la manifestación
plástica que nos presenta.
En muchas de sus obras el espectador se siente intranquilo y molesto
por las deformaciones de las figuras humanas que aparecen y no deja de
intervenir consciente o no, comparando la calidad de las texturas con
lo grotesco de los rostros o los cuerpos que muestran su anatomía
bajo piel.
Jardiel estudió medicina un tiempo solo para aprender anatomía
lo que le confiere un gran dominio ante la representación de los
cuerpos.
Combina lo humano con estructuras arquitectónicas y diseños
aéreos intangibles, implícitos o explícitos a base
de líneas y áreas de color con texturas que se interrelacionan
en el espacio.
Preparaba el lienzo a la manera del barroco, otra técnica que dominaba
perfectamente y pintaba a la manera del renacimiento con meticulosidad
e intención sobre temas actuales, esto hace que su obra se sienta
directamente desde la calidad y el oficio clásico sin perder frescura.
El dibujo tiene una enorme importancia en el cuadro, donde la perspectiva
geométrica es de una perfección sin igual.
Los objetos están representados con exactitud y detallismo, pero
sus dimensiones no son reales y est án deformados expresivamente.
RELACIÓN OBRA CONTEXTO
El contexto donde se desarrolla su obra abarca un periodo largo y cambiante,
nace en 1928 en Madrid y fallece en 2000 en Altea, conociendo la dictadura
y el paso a la democracia en España, pero su estilo no se vincula
con este proceso de democratización y su obra parece ajena a los
cambios políticos, ello se debe a que Jardiel no culpa tanto a
los sistemas como a los hombres, y si bien los sistemas cambian, los hombres
siguen manifestando las mismas debilidades y miserias.
No obstante, es cierto que en determinados momentos de su vida ha utilizado
un movimiento social o histórico concreto para sus obras como forma
de expresión, así durante pleno franquismo encontró en
el Holocausto Judío la manera de pintar la represión del
régimen utilizando el símil de la represión de Hitler
y los campos de exterminio, lo que le valió una invitación
del gobierno de Israel para que siguiera trabajando sobre este tema.
ANÁLISIS DEL PROCEDIMIENTO
El método clásico renacentista para imprimir un lienzo desdeñando
los nuevos materiales ha sido la base del trabajo en el taller de Jardiel,
que considera cada paso en el proceso creativo de una obra un determinante
causal que no se puede descuidar.
La selección de los óleos, las veladuras con materias naturales
y fórmulas redescubiertas en viejos libros, no exento de alguna
experimentación fallida, es una manifestación del valor
que buscaba en cada paso del proceso. Nada al azar, desde el boceto hasta
la última pincelada, detallista y temperamental.
Jardiel concedía prioridades dependiendo del estado en que se encontraba,
no disponía de un plan a largo plazo en la temática pero
si en la técnica que fue perfeccionando como si de su propia evolución
se tratara.
En ocasiones pintaba los alimentos que el médico le había
prohibido porque estaban influyendo terriblemente en sus hábitos,
y una cosa banal se convertía en valor de supervivencia…en
otras los temas eran encontrados en los informativos, o en la calle o
en una cena con amigos, todo lo que le afectaba en un momento dado se
convertía en obra de arte sobre el lienzo, de este modo llegó a
pintar sus últimos cuadros con alegorías al reencuentro
afectivo con su compañera Lucre, entre enfermedades y acontecimientos
familiares inesperados. Se presentó una hija que tuvo en su juventud y que Jardiel ignoraba su existencia.
CERRANDO UN GRAN CÍRCULO.
Jardiel se esforzó en sus últimos años en cerrar círculos; un elemento siempre presente en sus obras, y que en su vida simbolizaba la culminación procesual. En nuestras últimas conversaciones y consciente de su final, manifestaba su preocupación por dejar cerrados todos los círculos que había abierto en su vida y cuando algún acontecimiento futuro le parecía que cumplia ese objetivo lo comentaba reiteradas veces," con esto cerraré otro círculo". por contra, cuando se presentaba un proyecto nuevo lo analizaba desde el mismo punto de vista pero en sentido negativo, "Esto me lleva a abrir otro círculo pero no me dará tiempo a cerrarlo, mejor no lo hago"
Una de sus últimas obras, “Dame la mano”, antes de
su muerte, cierra un círculo que empezó con el retrato de
juventudes de su compa ñera Lucre.
Sus cenizas fueron esparcidas al mar Mediterreáneo desde el acantilado del Albir. El viento, una brisa más fuerte de lo habitual se llevó su alma dibujando círculos plateados sobre el mar, en una corriente en espiral hasta confundirse con el imaginario de los presentes.
Jardiel bocetó en el último momento su cuadro espiritual con aire i zenizas.
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